FISIOTERAPIA UROGINECOLÓGICA

o del Suelo Pélvico

La fisioterapia uroginecológica o del Suelo Pélvico, es la rama de la fisioterapia encargada de la musculatura de suelo pélvico y todas sus relaciones con visceras abdominales y genitourinarias, así como estructuras óseas. Da sostén a todo nuestro sistema visceral y está sometida a los cambios de presiones intrabdomimales, a nuestro estilo de vida, a la actividad física que realicemos y al estado de salud en el que nos encontremos.

La congestión pélvica, los problemas digestivos, las patologías respiratorias, las alteraciones  posturales y algunos factores externos como el deporte o los hábitos de vida, influyen en el estado de esta estructura, provocando situaciones como: dolor lumbo pélvico, dolor en relaciones sexuales (dispareunias), problemas lumbares, incontinencias (urinaria  y/o fecal), síndrome premenstrual o dismenorreas, infertilidad debidas a fijaciones mecánicas del aparato reproductor femenino, estreñimiento, aumento del tamaño de la prostata o hipertrofia muscular creando hipo o hipertonia.

Durante el embarazo, debemos prestar especial atención al Suelo Pélvico. El aumento de presión que va incrementándose según avanza el estado de gestación, el cambio en el centro de gravedad, los cambios fisiológicos de nuestro organismo durante esta etapa, la presencia de hormonas en sangre, las adaptaciones Oseas que hace la pelvis e incluso la adaptación de las visceras digestivas conforme aumenta el tamaño del útero, afectan a la salud de esta estructura.

FISIOTERAPIA OBSTÉTRICA

Especializada en prevención y tratamiento de la mujer en periodo gestacional, preparación al parto (posturas, pujos, analgesia, adiestramiento abdomino diafragmatico) y postparto (normalización de estructuras lumbopelvicas). PREVENCIÓN

  • Gimnasia prenatal, respiración, relajación
  • Profilaxis de disfunciones de suelo pélvico
  • Control de la postura en embarazo, parto, postparto
  • Orientación de la actividad física

TRATAMIENTO

  • Patología dolorosa músculo-esquelética
  • Disfunción de suelo pélvico

En definitiva, el objetivo de la fisioterapia obstetrica se basa en ayudar a la mujer a descubrir su cuerpo, proteger su suelo pélvico, disfrutar más el embarazo, llegar con mejores condiciones físicas y tener un mejor parto y postparto.

En Clínica Equilibrio estamos totalmente formados y equipados para trabajar con embarazadas y bebés, y además ¡nos encanta!

Contamos con clases colectivas donde puedes hacer pilates con tu bebé, previa valoración de suelo pélvico con ecógrafo. Estas clases colectivas pueden ser Hipopresivos o Pilates, previa valoración de suelo pélvico y confirmación por parte del ginecólogo, donde de forma grupal comenzamos con la activación abdominal y de suelo pélvico.

Además contamos con un Método Embarazo Fit, donde trabajaremos de la mano del ecógrafo, que consta de 7 sesiones:

  • Primera sesión: valoración de suelo pélvico.
  • Segunda sesión: si todo está en orden, comenzaremos con ejercicios de activación abdominal, suelo pélvico y corrección postural con biofeedback por imagen.
  • Tercera y cuarta sesión: enfocadas a la postura y la respiración junto con la actividad física y toma de consciencia mediante imagen.
  • Quinta sesión: preparación al parto con osteopatía, trabajando todas las estructuras relacionadas con el parto (aparato locomotor, cráneo y abdomen).
  • Sexta sesión: practicar pujos y respiración guiadas con imagen, así como las posturas durante el parto. Estos pujos serán guiados con ecografía para favorecer el trabajo de parto y conseguir un perineo intacto.
  • Séptima sesión: se realizarán pujos con el epino y se revisarán las estructuras más implicadas en el trabajo de parto.

Una vez pasada la cuarentena, es interesante hacer una valoración de suelo pélvico para devolver la normalidad a esta estructura. Casi siempre hay una alteración, ya sea hacia la hipertonia o hacia la hipotonia. Si ha habido episiotonia, es necesario trabajar esa cicatriz y devolver la elasticidad a las fibras musculares para evitar problemas de incontinencia.

En cuanto al tratamiento del bebé, siempre recomendamos una primera visita entre los 20-40 primeros días de vida, donde evaluaremos reflejos y reacciones posturales, asimetrías craneales y faciales, tortícolis, cólicos o reflujo… siempre y cuando no haya problemas en la lactancia. Si la mamá elige este tipo de alimentación y hay dolor o grietas, es imperativo revisar la boca, la musculatura que interviene en la deglución y la inervación de toda esa musculatura en los primeros días de vida.